
Cada canción, un escalofrío. Tu voz ecléctica más profunda que el amor es como un río lleno de dolor. Un amanecer. Un resplandor. Un arrebato. Te encontré con lágrimas rojas en los ojos en la soledad terrorífica de un lago, esperando que haya alguien en el otro lado, que te colme con puñados de amor, que entienda tu forma de amar y de experimentar el dolor. Tan inocente y tan llena de necesidad. Para mí eres igual que el lago Lomond, mi lago Lomond. Tus ojos contienen la tormenta, y tu cara, la luz, la oscuridad y las estrellas. No eres un chico ni una chica, si no lo que siempre quisiste ser. Como dijiste un día la sexualidad siempre está en construcción, el género y el transgénero. Has estado buscando tus alas. Y al final ya eres libre. Ayúdame también a mí a volar. Y son los misterios del amor…Una montaña sagrada, una montaña llena de esperanza. El bosque, la naturaleza, los árboles, los animales. Una fotografía en el tiempo. Otros lugares, otras caras y otros mundos. Nadie te puede parar ahora. Los sueños se hacen realidad. Eres mi hermana y te quiero.

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